Delirium tremens por Julie  Hermoso Correa

Delirium tremens por Julie Hermoso Correa

Titulo del libro: Delirium tremens

Autor: Julie Hermoso Correa

Número de páginas: 68 páginas

Fecha de lanzamiento: August 8, 2018

Descargue o lea el libro de Delirium tremens de Julie Hermoso Correa en formato PDF y EPUB. Aquí puedes descargar cualquier libro en formato PDF o Epub gratis. Use el botón disponible en esta página para descargar o leer libros en línea.

Julie Hermoso Correa con Delirium tremens

Carlos Andrés Perez: De modo que cuando explota la situación en Guarenas por el aumento del pasaje, la policía, en lugar de actuar como un cuerpo restaurador del orden, procede en el dirección de estimular y favorecer el saqueo. Julie Hermoso: Este hecho sumado al elemento medios de comunicación, que se encarga de difundir y vender la imagen de saqueo en todo el país, explica el Caracazo no como una respuesta espontánea del pueblo, sino como lo que fue, una variante de la Doctrina del Shock según Naomi Klein, aplicada de una manera técnicamente perversa. El pueblo fue usado para crear la situación “estallido” que permitió la aplicación a fondo de las medidas del Fondo Monetario Internacional (el paquetazo); comenzando por la suspensión de las garantías constitucionales. CARLOS ANDRÉS PÉREZ: Claro pero ¿quién estaba saqueando? La policía. ¿Qué pasa en un país si el cuerpo de defensa y seguridad es el que está produciendo los saqueos?. José Sant Roz: La provocación, la desestabilización comienza con la coronación de CARLOS ANDRÉS PÉREZ, bacanal montada en la sala Ríos Reyna del Teresa Carreño, donde hay de todo menos pueblo. Se corona al séptimo Presidente de la era puntofijista, y aquello está a reventar de magnates, de neoliberales, de felices demócratas. Allí corren toneles de buen vino y más de mil trescientas botellas de excelente whisky, se despedazan más de doscientos corderos y veinticuatro piernas de res. Todos están felices... por lo que también comen perdices... Con mucha alegría y orgullo, el copeyano Eduardo Fernández comenta a la prensa, a la salida de la Ríos Reyna, que desde la coronación de la reina de Inglaterra nunca antes se había visto un acto tan espectacular. Todo esto lo apreciaba el pueblo en cadena de radio y televisión, en medio de una inmensa desolación.